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jueves, 23 de enero de 2014

MISIÓN OLVIDO, de María Dueñas


DATOS TÉCNICOS:

Título: MISIÓN OLVIDO
Autora: María Dueñas
Editorial: Temas de Hoy (Grupo Planeta)
Colección: TH Novela
ISBN: 978-84-9998-178-9
Páginas: 512
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta



Cuando a mediados de 2009 se publicó El tiempo entre costuras, no dudé en comprarme la novela. Sabía que tenía que leerla y a la vista de las muchas reseñas que iban apareciendo en prensa y en algún blog, supe que había acertado de pleno. Después, con el tiempo, comprobaría que cuando una novela vende más de dos millones de ejemplares, es por algo. Pero como cuando de libros se trata soy compradora compulsiva, enseguida pasó a formar parte del grupo de libros que duermen en la estantería a la espera de un futuro lector más prometedor. Así, me vi con que en el verano de 2012 me encontré con una nueva novela de la autora y tampoco pude obviarla y aprovechando que Carmina, del blog De tinta en vena, me ha dado no una, sino doce razones para quitarle el polvo a esos libros que guardo con especial cariño, para leerlos y comentarlos, creo que ha llegado el momento de darle su sitio a María Dueñas. Eso si, el orden de lectura lo tuve claro desde el principio: empezaría por el final (muy acorde con mi naturaleza caótica), aunque en este caso tenía un par de razones: la primera, que había leído bastantes reseñas de Misión Olvido y muchas de ellas no la dejaban especialmente bien, comparándola continuamente con la primera y mostrando la decepción por las altas expectativas forjadas tras la lectura de la anterior; y la segunda es que tras seguir la serie producida por Antena 3 basada en El tiempo entre costuras, la cual me ha impresionado no sólo por su personajes, o por la manera en que ha sabido mantener la intriga hasta el último momento, sino por sus magníficos escenarios, quería dejarla un tiempo en reposo. Si creo, no obstante, que quizás aquellos que se enamoraron de Sira Quiroga (y el resto del elenco, porque hasta los secundarios tienen enjundia) como personaje no pueden esperar que el resto de historias que María Dueñas nos quiera ofrecer se tienen que parecer a ella o a ellos. Cada novela es un mundo y la calidad de la autora es más que palpable, escriba sobre lo que escriba.



LA AUTORA:

María Dueñas Vinuesa (Puertollano, 1964) es una escritora española. Doctorada en Filología Inglesa, es profesora titular de lengua y literatura inglesa en la Universidad de Murcia, aunque en la actualidad se encuentra en excedencia. Vive en Cartagena. También ha impartido docencia en distintas universidades norteamericanas.

En 2009 publicó su primera novela, El tiempo entre costuras, con la que consiguió un gran éxito de ventas en España. Sus derechos han sido cedidos para traducciones a más de veinticinco lenguas. Ha recibido diversos premios literarios, como el Premio Ciudad de Cartagena de Novela Histórica o el Premio de Cultura 2011, en la categoría de Literatura.

El 2012 vuelve a publicar novela, en este caso Misión Olvido, repitiendo éxito de ventas.



ARGUMENTO:
A la profesora universitaria Blanca Perea el mundo se le ha venido encima. Por ello, ha decidido aceptar una beca para desarrollar un proyecto de investigación en una universidad californiana. Podría haber elegido otras opciones, pero estaban más cerca. Y es que después de veinticinco años de matrimonio, que ella consideraba felices y con dos hijos que ya han levantado el vuelo, su marido la ha abandonado por una compañera de trabajo, mucho más joven. El mazazo definitivo ha sido el enterarse que está esperando un hijo. Por ello, incapaz de sobreponerse a la situación, decide poner un océano y tierra de por medio.

Una vez ubicada en la Universidad de Santa Cecilia, descubre que lo que presumía un trabajo tedioso -la clasificación del legado de Andrés Fontana, un compatriota llegado a tierras americanas el año anterior a la Guerra Civil y que como consecuencia de la contienda decidió establecerse allí definitivamente- resulta más atractivo de lo que sospechaba. Por ello, día a día su esfuerzo y dedicación le permiten dar consistencia y cohesión a los papeles que durante treinta años durmieron el sueño de los justos en el triste sótano de la universidad, aunque no las tiene todas consigo. En sus ratos de ocio irá estableciendo relaciones con sus compañeros, más o menos amistosas. De ese modo, conocerá a Daniel Carter, quien en su día fuese alumno de Fontana y con el que poco a poco irá estrechando lazos.

Por otro lado, en Santa Cecilia ha ido tomando forma un movimiento ciudadano, empeñado en que no se construya un centro comercial que acabaría con el paraje donde se piensa emplazar.

Y las dudas acaban haciendo mella en Blanca Perea que no entiende el por qué ciertas lagunas en el legado del viejo profesor, en particular en lo referente a su última investigación sobre el Camino Real y las Misiones que fueron fundando los franciscanos comandados por Fray Junípero Serra, del mismo modo que es incapaz de comprender qué intereses ocultos hay en su contratación al cabo de tanto tiempo…


IMPRESIONES:

Si tuviese que definir de alguna manera la novela, diría que por encima de todo es muy humana, ya que saca a la palestra temas tan universales como el proceso de reconstrucción y posterior reconciliación personal tras una ruptura sentimental y la importancia de las segundas oportunidades, incluso a uno mismo, vitales para quien ha bajado a los infiernos y necesita resurgir cual Ave Fénix.

Pero si buscas una novela de intriga, donde la protagonista se vea expuesta todo tipo peligros, como sucedía con su novela anterior, no te la recomiendo, ya que aunque ambas protagonistas son mujeres que se lanzan a un futuro incierto como consecuencia de una traición, Blanca Perea se nos presenta como una mujer reflexiva, fría y envuelta en un halo de tristeza que se nos antoja previsible por su modo de proceder: entrada en la cuarentena, sus hijos han abandonado el nido y creyendo que su relación sentimental era de lo más estable, su marido la abandona por una compañera de trabajo, mucho más joven, que además está embarazada. Su opción, o la única que es capaz de asumir, es la de huir y poner tierra de por medio.

En la novela, narrada a dos voces, hay tres tramas principales: la primera, sería la historia vital de Blanca Perea, que obviamente es la más personal. Relatada en primera persona, transcurre en el tercer trimestre de 1999. Las otras transcurren tres décadas antes y las conoceremos a través de un narrador omnisciente que nos transmite la semblanza personal y profesional de Andrés Fontana y su discípulo Daniel Carter, aunque este último período en el que coincide con Blanca Perea, su aportación será decisiva tanto en la evolución profesional y personal de la investigadora.

Y si tres son las tramas, también son tres los escenarios:

Madrid: Comprenderemos la idiosincrasia del Madrid de los años cincuenta que nadaba entre la represión política, la mojigatería y la escasez, de la mano de Daniel Carter, quien llega a España gracias a una beca, dispuesto a recabar información y conocer los escenarios donde transcurrió la vida y obra de Ramón J. Sender hasta su exilio a los EE.UU, sobre quien versará su tesis doctoral. Es su profesor, Andrés Fontana quien se lo recomienda y también será él quien le organice el viaje, indicándole ante quien presentarse en la Universidad Complutense y donde alojarse durante su estancia en la capital, que no es otro sitio que la portería en la que él vivió mientras estudiaba una vez que abandonó su pueblo y a su familia.

Cartagena: Esta localidad también será uno de los destinos de Daniel Carter, que viaja allí intentando conocer el lugar en el que Sender basó su novela Mr. Witt en el Cantón. Precisamente, en la época en la que viaja Carter a Cartagena, en ella habita una colonia norteamericana que da apoyo y depende de las bases navales de Rota y Morón que tras el Tratado de Madrid, firmado en 1953, con los americanos mediante el cual éstos ayudaron al país económicamente y apoyaron al régimen franquista para salir del bloqueo, a cambio, ellos instalaron sus bases en puntos estratégicos de cara a la Guerra Fría frente a la Unión Soviética. Bien es cierto que Carter no consigue gran cosa de cara a su tesina, pero encuentra a la mujer de su vida, que no es poco.

California: por un lado, conoceremos a la perfección el campus de la Universidad de Santa Cecilia, lugar en el que trabaja Blanca Perea como investigadora visitante, su día a día, las afinidades, roces y comportamientos de todos los que trabajan en el Departamento de Lenguas Modernas. También conoceremos -gracias al legado de Andrés Fontana- el entorno, en particular el Camino Real, creado a partir de las Misiones que los franciscanos liderados por Fray Junípero Serra fueron levantando a partir de 1789 durante cinco décadas.


Aunque tengo que admitir que las primera páginas se me hicieron un poco cuesta arriba, enseguida empaticé con la protagonista, llegando a impresionarme por su espíritu de lucha y el sentido de la responsabilidad, así como su vulnerabilidad, capaz de volcarse en su nuevo objetivo –bastante tedioso, por cierto- sin desfallecer. Pero donde más me gustó es cuando pasadas estas primeras páginas la historia avanza en los pasajes en el que viajamos en el tiempo y la autora nos lleva al pasado, tres décadas antes donde conoceremos al Fontana profesor y a su alumno Carter, que visita la España de la década de los cincuenta para recabar información para su tesis doctoral que basará en la figura de Ramón J. Sender.

De la parte que transcurre en la actualidad, me quedo con la lección que Andrés Fontana y su legado ofrece a quienes le han conocido, que no es otra que el que no se puede relegar lo que nos duele al olvido, porque Blanca Perea no es la única atenazada a la pena, sino que todos sus compañeros y amigos, en distintas circunstancias, sufren del mismo mal y todos han hecho de su actitud ante la vida un leitmotiv compartido, dejando anidar en el fondo de su alma sus heridas y su dolor.

Es obvio que el proceso de documentación ha debido ser riguroso y minuncioso, algo que se podemos comprobar al leer el apartado de “agradecimientos” y su biografía, dada su experiencia como profesora universitaria, no sólo en España, sino en EEUU.



CONCLUSIONES:

Misión Olvido es una novela valiente y honesta con una trama muy bien urdida, de ritmo lento que hay que leer y disfrutar sin prisas. Excepto lo que comentaba anteriormente, en el sentido de que me costó entrar en la historia, sólo fueron unas pocas páginas y después la historia empezó a interesarme más y más, hasta el punto que me duró su lectura tan sólo tres días. Está claro que esta misión, no pasará al olvido, pues es de lo más interesante.



domingo, 12 de enero de 2014

CRÓNICA DE LA III EDICIÓN DEL BLOGUERO INVISIBLE


Otro año más hemos celebrado el Bloguero Invisible, una iniciativa en la que un amplio grupo de bloguer@s nos juntamos con ayuda del azar para acercarnos un poco más y disfrutar de una sencilla iniciativa que saca lo mejor de cada uno de nosotros.

Y otro año más intentaré resumir el modo en que se han cruzado los libros, a pesar de los problemillas que han ido surgiendo, porque si no hubiese sido así, creo que hasta hubiese perdido la gracia. De hecho, en esta ocasión también Correos ha dejado su impronta –los recortes afectan a todos los ámbitos y más o menos todos sabemos y soportamos las reducciones de plantillas habidas en esta entidad-; no obstante, también tengo que entonar el mea culpa al no tener en cuenta que había más días no laborables que en años anteriores. Esto, unido a un troyano que me hizo demorarme en el envío de las direcciones, casi llegó a convertirse en una catástrofe de la que más o menos nos hemos resentido todos.

El caso es que aquí estamos, que los libros han ido llegando y la ilusión y la alegría se han visto reforzadas una vez más.


La primera bloguera que me informó por correo electrónico de la recepción de su paquete fue Marisa G., y a través de un enlace me dirigía a su blog Books & Co. Aunque recibió el paquete días antes, tuvo la santa paciencia para esperar al día de Reyes para abrirlo. Entonces pudo disipar dudas y comprobar que su remitente era Margari, del blog Mis lecturas y más cositas, quien junto a la novela de Ana R. Carril, El coraje de Miss Redfield, además de una nota adjuntaba un marcapáginas elaborado por ella misma a punto de cruz. 


Margaramon, en su blog Libros,exposiciones, excursiones… nos comenta en su simpático post que, como es tradición en su pueblo, la misma noche de los Reyes oficiales, que no la de los Kayenos (término que ha acuñado) abrió el regalo remitido por su bloguera invisible, Inés (del blog La palabra pronunciada). La novela: Un avión sin ella, de Michel Bussi le ha supuesto todo un acierto, ya que le servirá para participar en uno de estos retos a los que somos tan aficinados. Venía acompañada de una postal y un bonito marcapáginas. 


Mariuca, del blog Mis lecturas, recibió su paquete el día 7 de enero, como la gran mayoría. Ante lo voluminoso del mismo, no se pudo resistir a abrirlo y se encontró con que su Bloguera invisible era Inés, del blog Inés y sus libros y que además del libro elegido para participar: Los siete pilares de la sabiduría, de T.E. Lawrence, había añadido otro más: La mujer es una isla, de Audur Ava Ólafsdottir, un angelito, una tarjeta de felicitación y un montón de marcapáginas. ¿Se puede ser más generosa?


José Hervás, del blog La Casa de San Jamás, fue otro de los muchos al que el Bloguero Invisible le llegó un día después de Reyes. Eso si, en su post nos hace partícipes de la inmensa alegría con la que recibió no sólo el  ejemplar de Al morir Don Quijote, de Andrés Trapiello, sino una preciosa nota y un marcapáginas remitido por Ítaca, del blog Ítaca buscando a Ulises. Ahora sólo nos cabe esperar a que lo lea y nos cuente mediante una reseña qué le ha parecido. 


Ángela, del blog Anduriña, nos cuenta en su post que al igual que el participar en el Bloguero Invisible, también se ha convertido en una tradición el que su cartera la obligue a madrugar, pues siempre llega a su casa a primera hora de la mañana a entregarle su paquete. En esta ocasión su remitente era Lesincele, del blog Leer es viajar y la verdad es que no podía ser más completo, pues a la novela La insólita amargura del pastel de limón, de Aimee Bender, había añadido un montón de obsequios: desde un marcapáginas, hasta caramelos de Solano, pasando por una libretita, un paquete de post-it de diferentes tamaños y colores o un cuadernillo con los primeros capítulos de otra novela. ¿No es sorprendente?

Me encanta ver lo bien acogidos que son los libros que entre todos nos intercambiamos. Este también ha sido el caso de Meg, del blog Cazando estrellas, que en su post nos cuenta que la suerte le ha sonreído al recibir de manos de Lidia Casado, del blog Juntando más letras, un ejemplar de Amantes en el tiempo de la infancia, de Diego Doncel, acompañado de unos caramelos y un bolígrafo de UNICEF, porque también hay que ser solidarios. Lo curioso es que si no es por Meg no me entero que en esta ocasión la reciprocidad ha sido la protagonista y que remitente y destinataria se han intercalado sus libros y deseos.


Shorby, del blog Loca por incordiar, destila alegría en su post. Comenta que a puntito estuvo de abrir el paquete enviado por Bego C. del blog Rustis y Mustis leen en la misma oficina de Correos, pero que pudo reprimirse hasta llegar a su casa. Y no me sorprende porque el contenido era de lo más simpático. Además de la novela Azul Vermeer, de Mar Mella, añadía una más: Inmortalidad: Instrucciones de uso, de Carlos Candel. Por si fuera poco, habría que sumar una serie de detalles, como separadores, subrayadores, distintas pegatinas y para endulzar el día, una piruleta. ¿Se puede pedir más?


Además de la ilusión que me hace ir leyendo vuestros posts, si algo he comprobado a lo largo de estos días es que son un excelente muestrario para coger ideas de cara al futuro sobre qué acompañar a la hora de enviar nuestros libros. Un ejemplo, entre otros muchos, es la “entrada” de Cartafol, del blog O meu Cartafol, que aunque se duele de que ella por cuestión de tiempo no pudo ser todo lo detallista que hubiese deseado, comprobó que su remitente, Carmina, del blog De tinta en vena, se había esmerado un montón, ya que a la novela Lo que moja la lluvia, de Adriana Abenia, añadió un lápiz y un bolígrafo, varios marcapáginas y un bastón de caramelo. ¿Qué os parece?



A Lady Aliena, del blog Páginas y secretos, le cogió su cartera haciendo la comida, aunque ya intuía que podía aparecer en cualquier momento. No conocía a su remitente invisible, pero hizo las pesquisas oportunas para dar con Ángela, del blog Anduriña quien desde el principio propuso enviar dos novelas: Yo, Claudio, de Robert Graves y Cañas y barro, de Vicente Blasco Ibáñez. Por si fuera poco, además añadió una tarjeta y un precioso marcapáginas. Como podéis comprobar, la generosidad sigue siendo la tónica general en los envíos de este Bloguero Invisible.


Manuela, del blog Entre mis libros yyo, nos cuenta que se ha pasado los días escrutando nerviosa desde la ventana de su oficina a cualquier furgoneta de Correos que parase en las inmediaciones, hasta que su paquete, remitido por Isabel Macías, del blog El salón del libro, hizo su aparición. Se trata de una novela policíaca titulada Guardianes del falso edén, escrita por Gabriel Monte Vado.


Ángela León, del blog Polvo de libros, nos cuenta que también su libro llegó con cierta demora, lo que le dio qué pensar pues dio la dirección de su pueblo. El caso es que el paquete remitido por Piojilla, del blog Pixihot ya está en sus manos, siendo el libro elegido el de Rimas y Leyendas, de Gustavo Adolfo Bécquer.



Laky, del blog Libros que hay que leer, está acostumbrada a los típicos retrasos que a lo largo de estas tres ediciones hemos sufrido en nuestros envíos navideños, por lo que en esta ocasión se armó de paciencia y esperó tranquila la llegada de su paquete. Y encima, la suerte estuvo de su parte, ya que además de recibir el paquete de manos de una amiga: Leira, del blog El rincón de Leira, a la vez que remitía la novela propuesta: La agencia Little Lady, de Hester Browne, sumaba otra más: 13 relatos, de Enric Landeira Querol, además de dos piruletas de las que dieron buena cuenta sus niños.


Narayani, del blog Once upon a time, nos explica que su libro llegó justo el día que iba a volver a Chile, por lo que tuvo suerte de que la demora no fuese excesiva. En un principio, al leer la tarjeta que Pedro, del blog Comentarios, libros… le confundió con otro de igual nombre, más que nada porque los dos libros que envió: La pasión turca, de Antonio Gala y La Habana para un infante difunto, de Guillermo Cabrera Infante venían presentados en una caja preciosa en la que se podía distinguir en la tapa un búho. Además, incluyó un imán para el frigorífico de Papá Noel. Una monada ¿verdad?


Ya iba siendo hora de que Correos se portase bien con Tizire, del blog El lado frío de mi almohada, pues en anteriores ediciones se han hecho los remolones con ella. El caso es que en esta edición la ruleta de Ramdom.org ha unido a dos vecinas de isla, por lo que el paquete enviado por Isa, del blog Copiando Libros, llegó incluso antes de la fecha deseada. Y el ejemplar de El jardín de bronce, de Gustavo Majalovich no vino sólo, sino que se presentó ante sus ojos acompañado de una carpeta de post-its de diferentes formas, colores y tamaños, un marcapáginas y una entrañable tarjeta de navidad.



P.D.: Este post se irá actualizando a lo largo de los próximos días.