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miércoles, 16 de octubre de 2013

LA PUNTUACIÓN, de Lauren McLaughlin



DATOS PRÁCTICOS:

Título: LA PUNTUACIÓN
Título original: Scored
Autor: Lauren McLaughlin
Traductora: Patricia Nunes Martínez
Editorial: Destino
Colección: La Isla del Tiempo Plus
ISBN: 978-84-08-03557-2                                       
Páginas: 224
Presentación: Rústica con solapas



Cuando hace unos meses Mónica, del blog Serendipia, nos hablaba de esta novela, no pude resistirme a leerla. Y tengo que reconocer que lo hice sobre la marcha y en caliente, pero mi enfermizo desorden a la hora de plasmar mis impresiones en el blog, me ha llevado a demorarme más de la cuenta, hasta el punto que he tenido que volver a releer fragmentos del libro porque tirar de memoria a estas alturas se me hacía complicado. La reseña era espléndida y el argumento me ganó. Reconozco que tengo debilidad por las distopías y si estas beben de las fuentes de 1984, de George Orwell, las leo si o si. Y este era uno de esos casos.



LA AUTORA:

Lauren McLaughlin (Wenham, Massachussets). Además de escritora, durante una década trabajó como guionista y productora cinematográfica. En la actualidad se dedica a la literatura juvenil y está escribiendo su cuarta novela. Consiguió triunfar con su serie Cycler y la novela La puntuación.




ARGUMENTO:
Imani es una joven puntuada. Desde que era niña tuvo claro que quería estudiar Biología Marina para recuperar la fauna marina, pero su origen es lo suficientemente humilde (sus padres se ocupan del muelle y tienen una pequeña tienda donde venden aparejos para la pesca, pero que apenas da para subsistir de manera precaria) como para haberse prestado a formar parte del proyecto instaurado por la firma informática Store Corp mediante el cual las cámaras instaladas por toda la ciudad registran y graban todos los movimientos de los jóvenes adscritos al programa. De ese modo, si consigue alcanzar una puntuación alta (90 puntos o más), ellos se ocuparan y harán cargo de los gastos que se deriven de su educación superior; ya que si no es así, las opciones no son nada favorables: con 80 puntos es posible trabajar en alguna empresa de la ciudad, aunque el compromiso no es firme; si rondas entre los 60 y 70, la única opción es el ejército o la policía y si estás por debajo de esas cifras, formarás parte de la larga lista de parados a los que el futuro les está vedado.

Y alcanzar la puntuación necesaria no es fácil. Las cámaras, además de las conversaciones, graban tus gestos, tus intenciones y el primer martes de cada mes vuelcan sus resultados. A partir de ese momento, los jóvenes se han de agrupar con los que han alcanzado la misma puntuación y apartarse de quienes están por debajo, so pena de que en el siguiente recuento pagues las consecuencias. Y es que bajar nota es muy fácil, pero mantenerse con buenas calificaciones o tener un 90 (que es la valoración necesaria para optar a la beca) es arduo y complejo.

Y precisamente ahora, cuando casi va a acabar el curso, Imani ha pasado de ser una 93 a una 64. ¿Las razones? El mantener su amistad con Cady, su amiga de la infancia que se ha enamorado de un “no puntuado” y ha caído en picado. Pero todavía le queda un resquicio al que agarrarse: la Fundación Otis ha organizado un concurso en el que el ganador será premiado con una beca de 40.000 dólares, prorrogable anualmente…



IMPRESIONES:

Tras la Segunda Depresión que tuvo como resultado el colapso de la economía mundial, muchas ciudades se vieron sumidas en la pobreza, desapareciendo la clase media. Del mismo modo, el sistema quebró, los salarios se depreciaron y el desempleo se agudizó. Tampoco se libraron de esta crisis los servicios sociales, como la sanidad y la educación, fundamentales para el bienestar social. Y es precisamente, en el de la educación, donde se justifica la trama de esta historia.

Y es que Somerton es una de esas ciudades en las que la miseria hizo acto de presencia desde el principio y en todos los órdenes, por lo que sus ciudadanos se prestaron a un programa informático de vigilancia en tiempo real mediante el cual sus jóvenes podrían tener acceso a la educación superior, que se había convertido en un lujo al haber desaparecido la mayoría de las universidades. El acceso a ellas se convirtió en una prerrogativa sólo accesible para la gente acaudalada, ya que eran los únicos con los medios necesarios para comprar la admisión en la facultad deseada.

Como podéis comprobar hasta aquí, el panorama distópico parece anecdótico si lo comparamos con lo que en la actualidad está ocurriendo, más si cabe tras haberse aprobado en el Congreso la Ley Wert (a falta del último trámite en el Senado)  que recoge algunas de las medidas que se reflejan en esta novela, como las reválidas, la segregación temprana del alumnado o la profesionalización de los directores de los centros, entre otras. Y si a esto le añadimos los profundos recortes en el sector, la subida indiscriminada de las matrículas universitarias o la imposibilidad de conseguir becas, parece como si el escenario lo hubiesen trasladado a estos lares.

Por ello, podría decirse que Lauren McLaughlin, partiendo de la realidad ha creado un mundo distópico bastante verosímil; es decir, normalmente, cuando abordamos una lectura de este género, nos encontramos muy próximos a la ciencia-ficción donde el planeta, por una serie de sucesos –guerras mundiales, catástrofes naturales, etc- ha cambiado y algún tipo de dictadura se ha instalado con todo su arsenal a mano. En este caso no es así, simplemente, la tecnología se ha desarrollado hasta sus últimas consecuencias y una empresa ha sabido desarrollar los mecanismos y sinergias necesarias para atrapar a la población dispuesta a ser manipulada si de esa manera sus jóvenes tienen alguna posibilidad de futuro. Por ello, las cámaras –con ayuda de un programa de software muy sofisticado-, calculan los cinco puntos de idoneidad en los que se basa la puntuación de cada individuo: el espíritu de grupo, el control de los impulsos, la congruencia, la diligencia y la comunicación. Como además, capta cada movimiento, conversación o gesto, están obligados a conducirse siguiendo unos patrones de comportamiento definidos de antemano. Como podéis ver, la tecnología está muy presente y desarrollada, aunque sólo en lo relativo a la formación académica. Los alumnos cuentan, además, de teléfonos móviles, tabletas, pergaminos digitales, pulseras, etc.

A excepción de Imani, Cady y Diego, el resto de los personajes son meras comparsas. Si acaso, tiene cierta relevancia uno de los profesores –el señor Carol- que imparte la asignatura de Historia de los Estados Unidos en el siglo XXI, considerado un “sigilosista”, por su evidente malestar con respecto al avance silencioso de la presencia de la vigilancia en todos los sentidos, no sólo en el de la educación y al que la directora del centro –la señorita Wheeler- estaría encantada de despedir, pero que no puede por ser un numerario. Y es el responsable de aportar la intriga suficiente a la historia al plantear a sus alumnos un trabajo para poder optar a una beca de 40.000 dólares que ofrece la Fundación Otis a aquellos alumnos que cursan el último años de instituto. Pueden optar a ella tanto los puntuados como los que no lo son. Además, les ofrece la idea sobre la que ha de versar la tarea: dado que en la clase hay alumnos tanto puntuados como no puntuados, cada uno de ellos tendrá que escribir sobre el sistema de puntuación, oponiéndose a ella (los puntuados) y mostrándose a favor (los no puntuados).

En La Puntuación encontramos referencias a 1984, de George Orwell, ya que recrea ese mismo mundo desolador en el que las cámaras recogen todos los movimientos de los ciudadanos e impera el pensamiento único y Un mundo feliz, de Aldous Huxley, en la que la supremacía de unas castas sobre otras (en una se parte de una premisa genética y en otra más que de intelecto, de comportamiento) es la piedra angular que conforma una sociedad “ideal”, pero también son interesantes diálogos sobre política, historia, clases sociales o tecnología y el tono reinvindicativo que emana de ellos, entre otros. El problema es que, si os habéis fijado en los datos técnicos, la novela apenas tiene 224 páginas (a las que habría que restar las siete primeras), con buen tamaño de letra y márgenes adecuados, lo que implica que algunos aspectos no están desarrollados suficientemente, especialmente el final, algo precipitado. Por otro lado, como es una novela enfocada al público juvenil, la relación entre Imani y Diego se plantea como una historia de amor, subterfugio absolutamente prescindible desde mi punto de vista.



ENLACES DE INTERÉS:

Web oficial de Lauren McLaughlin

Puedes leer el primer capítulo en este enlace




CONCLUSIONES:
La puntuación es una novela amena y entretenida que invita a la reflexión sobre el porvenir que nos espera, más cercano de lo que desearíamos, porque quizás esa realidad reflejada en esta novela está más cercana de lo que presumimos y quizás, si los jóvenes se lo plantean, puedan cambiar el rumbo de los acontecimientos y encontrar la fórmula que nos lleve a un sistema educativo y, por consiguiente, a una sociedad más justa y consensuada.




31 comentarios:

  1. Compré el ebook hace un tiempo pero todavía no lo he leído, después de leer tu reseña me ha parecido muy interesante y ha subido puesto en mi lista de pendientes ;)
    Un abrazo!!

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  2. Se me había olvidado completamente este título, que por suerte hoy me has recordado. Me gusta la trama de la historia y ese mensaje una vez más de manipulación de "Un gran hermano". Percibo que no es tan buena como pensabas en un momento, pero que aún así te ha parecido una buena lectura y la verdad es que tengo ganas de leerlo.
    Un saludo y gracias por el recordatorio.

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  3. No termina de llamarme la atención.

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  4. A pesar de tu reseña, no me llama la atención. Las distopías no son lo mío.
    Besotes.

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  5. Parece entretenido, pero más por el argumento que por el mensaje implícito (nos da un poco la impresión de que tiene algo de adoctrinamiento).

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  6. La verdad es que tiene pinta de estar interesante, pero se parece demasiado a lo que está ocurriendo en la actualidad para que me llame en exceso leerlo, me apetece lectura un poco más optimista. Besinos.

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  7. Me gustan las distopías y, aunque no iré corriendo a por este libro, lo tendré en cuenta. 1beso!

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  8. Las distopias no me llaman mucho, pero si se parecen a la realidad (o al futuro más inmediato) ya me lo tengo que pensar. No había visto la reseña de Mónica, se ve que por esa época andaba yo todavía dando los primeros paseos por otros blogs todavía. Así que doble agradecimiento: por tu reseña y por llevarme a la de Mónica también.¡¡Ah, y por el libro también, que me lo llevo anotado!!

    Besos

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  9. No me apetece mucho ahora mismo el tema de la educación, pero mi marido es profesor, así que voy a apuntar el título porque seguro que a él le interesa. Un beso

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  10. Muy interesante el argumento y de penosa actualidad en nuestro país.
    Besos

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  11. Gracias por la mención, Kayena. Me alegro que te gustase. A mí me puso los pelos de punta leer cómo la sociedad había colapsado por la pobreza y el fin del Estado de Bienestar: los pobres no tienen dinero para sanidad ni educación, siempre será pobres y marginados, la brecha entre ricos y pobres insalvable. Es que me parecía estar leyendo sobre lo que está pasando ahora mismo en nuestro país. Cierto que me pareció un poco floja en cuanto a personajes y sus relaciones (demasiado adolescentes para mí) pero me hizo pensar sobre el momento socio-económico y político que estamos viviendo, y que no haya nada escrito: el hombre siempre puede cambiarlo todo cuando algo no funciona. Besos.

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  12. Kayena, este no me apetece, no me termina de llamar la atención, así que lo dejaré de lado
    Besos

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  13. Tanta realidad no me apetece mucho aunque es cierto que tiene un planteamiento muy interesante. Igual más adelante.
    Besos

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  14. Yo me lo leí hace bastante, creo que fue una de las primeras reseñas que hice en mi blog, y, coincido contigo en todo menos en que la historia es prescindible.

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  15. No soy muy de distopías aunque reconozco que lo del sistema de puntuación me llama la atención. Lo temdré en cuenta.
    Besos!

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  16. La tuve en mis manos y no me apeteció leerla y mira que el tema me podría interesar mucho, pero no me llegó.
    Y después de la reseña...y aunque parezca mentira...tampoco. Una que dejo pasar.
    Saludos

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  17. No se que decirte wapa, ahora mismo estoy del sistema educativo y sus cambios hasta la peineta, no se hasta que punto me apetece leer sobre eso y ponerme más de mala leche... además pienso que las distopias tampoco son lo mío y se me han puesto los pelos como escarpias cuando has dicho que roza la ciencia ficción, aunque esta me parece poco utopica y muy muy cercana... en fin chata que con todo lo que tengo pendiente creo que esta la dejo pasar

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  18. Nunca he leído una distropía, así que no sé si me gustaría esta novela o no. Sin embargo prefiero estrenarme con las otras dos que mencionas, 'Un mundo feliz' y 1984.

    Besos.

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  19. No es un género que me guste mucho, pero el argumento de esta novela me atrae. Ya la tenía apuntada gracias a la reseña de Serendipia, así que ahora la dejo subrayadita para que no se me olvide.
    Besotes!!!

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  20. He leído alguna distopía que me ha gustado mucho pero no es mi género preferido precisamente. Ésta no me llama la atención y tampoco le das una nota como para echar cohetes, así que, en principio, no la apunto
    Besos

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  21. Tiene pinta de ser entretenido, pero no mucho más... Aunque obviamente, si se me pone a tiro en la librería, no le diré que no a llevármelo a casa, jajaja
    Te sigo!
    Un besote

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  22. La novela distópica me gusta siempre y cuando la temática que toque me resulte comprensible, como parece que este es el caso. Ojalá el sr. Wert tomase nota de lo que comentas porque, como se suele decir, a veces la realidad supera a la ficción y, por desgracia, en este país lo estamos viviendo y sufriendo. Para la próxima semana me toca leer un thriller distópico. Si te gustan las distopías te recomendaría El Reich africano de Guy Saville. En mi blog puedes leer la reseña. Besos.

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  23. Ana, el porvernir lo veo tan negro que no sé yo eh?.. De momento no me lo anoto porque tengo un montón pendiente de lectura que me atraen mucho más. Besos.

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  24. No me termina de convencer este libro. Y si encima me dices que el final es un poco precipitado, creo que finalmente lo dejo pasar.

    Un saludo.

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  25. Últimamente ando muy liado y, en el poco tiempo que me queda procuro seleccionar mucho lo que leo, por lo que estoy seguro que esta novela no va a ser una de las elegidas.
    Un beso

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  26. Pues no pinta mal, pero creo que lo dejo pasar de momento =)

    Besotes

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  27. Acabas de descubrime este librito pero no me llama demasiado y con tanto acumulado y tantos deseos ya se sabe que no se puede todo! jeje

    Besos =)

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  28. ¿Crees que podría interesar a una jovencita de 17 años, en 2º de bachillerato, a las puertas de la universidad? Es, en general buena lectora de novelas tipo Los juegos del hambre y de Nicholas Sparks, entre otras.

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    1. Si, precisamente la novela está enfocada al público juvenil. No llega a ser como "Los juegos del hambre", pero creo que le gustará.

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  29. Ya no me acordaba de esta novela...me llama mucho el tema...me la voy a apuntar que sino se me volverá a olvidar.
    Un beso!

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  30. Me gustan las novelas que plantean estas distopias, me lo apunto.
    Besos

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