Páginas

martes, 16 de febrero de 2021

EL UMBRAL DE LA MENTIRA, de Elly Griffiths

 

DATOS TÉCNICOS:

Título: EL UMBRAL DE LA MENTIRA

Autora: Elly Griffitths

Traductor: Jofre Homedes Beutnagel

Editorial: Maeva

Colección: Maeva Noir

ISBN: 978-84-17708-91-7

Páginas: 328

Presentación: Rústica con solapas



Cuando Carmina y yo nos planteamos la Lectura Simultánea de El umbral de la mentira, lo hicimos pensando en lo sugestivo que podría resultar el traer a la #YincanaCriminal2021 a una protagonista de las características de Ruth Galloway, una arqueóloga forense afincada en Norfolk (condado situado al este de Inglaterra, cuya capital es Norwich), que podría poner una nota de originalidad al tipo de personajes que abundan en la novela criminal. Y ahí nos quedamos.

Días después descubrimos que esta novela era la segunda de una serie, así que para poner un poco de coherencia en mi vida lectora, decidí empezar leyéndome el primer libro, Los ecos del pantano, y descubriendo, a su vez, los motivos que llevaron a su autora a pergeñar esta historia y las posteriores. La razón era bien sencilla: Con un poco de ayuda de su tía, que durante años le había hablado de los mitos y leyendas de Norfolk y otro poco por los conocimientos que le transmitía su marido, adquiridos mientras estudiaba Arqueología, la autora encontró la base necesaria para desarrollar cada uno de los pronombres imprescindibles con los que debe contar una buena novela de intriga y misterio, sobre todo si lleva implícita la marca criminal en su ADN y que en la novela se suceden con una naturalidad pasmosa para describirnos el dónde, el cómo, el quien, el cuándo o el por qué.


Elly Griffiths (Londres, 1963) es el seudónimo de Domenica de Rosa. Dedicó la mayor parte de su vida al mundo editorial, hasta que decidió dar el paso a la literatura, trasladándose a vivir a Brighton junto a su familia.

Ha escrito más de una veintena de novelas, englobadas en dos series: la de la arqueóloga forense Ruth Galloway y la del inspector Edgar Stephens.


En Norfolk, un hallazgo arqueológico se convierte en la clave para resolver un crimen del pasado.

La arqueóloga forense Ruth Galloway regresa con un caso en el que los ritos paganos de la época celta y romana serán la clave para resolver un asesinato.

Cuando los obreros que están llevando a cabo las tareas de demolición de una vieja casa en Norwich descubren el esqueleto incompleto  de  un  niño,  la  arqueóloga  forense  Ruth  Galloway intenta esclarecer su procedencia. ¿Se trata de un sacrificio ritual llevado a cabo por nuestros ancestros o de la víctima de un asesinato? Ruth intentará averiguarlo junto al detective Harry Nelson. La casa fue un orfanato en la década de 1970, y el sacerdote que lo dirigía aporta nuevas pistas al recordar la desaparición de dos hermanos, un niño y una niña, a los que nunca encontraron. La curiosidad de Ruth aumenta y ni siquiera las molestias de su embarazo impedirán que se implique en el caso. Sin embargo, pronto se dará cuenta de que alguien está dispuesto a darle un susto de muerte.



Nos encontramos en mayo, han pasado tres meses desde la resolución del caso anterior y nos encontramos a Ruth Galloway que sigue siendo fiel a sus rutinas, a aquellas que abandonó un poco cuando se prestó a colaborar con la policía para resolver un caso bastante peliaguado en el que sus conocimientos fueron la piedra angular sobre la que que asentó la investigación tras el hallazgo de unos huesos humanos de más de dos mil años en las marismas y que desembocó en el esclarecimiento del secuestro de una niña de cinco años. Sin embargo, ahora, su vida personal ha dado un giro importante, pues está embarazada, algo que no impide que siga impartiendo clases en la universidad, corrigiendo exámenes o que acuda a algunas de las excavaciones que se realizan en la zona. Tanto es así que no duda en acercarse a Swaffham, un pintoresco pueblecito de los alrededores donde el equipo del doctor Max Grey, de la Universidad de Sussex, ha hallado lo que parece ser un asentamiento romano y, en lo que aparentemente fueron los muros de una villa, ha aparecido un cadáver decapitado, que podría ser indicio de un culto ancestral, celta o romano.



Comienza así el período de documentación, delineando tanto el modo de enterramiento como el del esqueleto sobre el plano para contextualizarlo correctamente y la datación. También es la excusa ideal para que Ruth y el inspector Harry Nelson vuelvan a ponerse en contacto.

Sin embargo, esta excavación pasa a convertirse en secundaria cuando otra urgencia reclama a Ruth en el centro de Norwich, ya que en las tareas de demolición de una vieja casa victoriana han encontrado el esqueleto de lo que parece ser, por tamaño, un niño sin cráneo, justo debajo de la entrada principal, por lo que la forense decide llamar a Harry Nelson para informarle del hallazgo. La casa está situada en la calle Woolmarket y es propiedad de los Spens –una empresa familiar cuyos miembros pertenecen a la élite del condado- y en el solar pretenden construir setenta y cinco pisos de lujo, con mucha prisa, porque la crisis amenaza con un desplome de la industria inmobiliaria y un parón implica la pérdida de miles de libras al día.

A simple vista, por las líneas de superposición de las capas o estratos de la tierra, el enterramiento parece reciente –dentro de un orden-, así que la primera vía de investigación por la que tiran es por la de descubrir quienes fueron sus anteriores moradores. Y eso les lleva a conocer que durante la década de los setenta el edificio pasó a convertirse en un hogar infantil regentado por las monjas del Sagrado Corazón y dirigido por Patrick Hennessey, un cura católico. Y es precisamente este último quien pone a la policía tras la pista de unos hermanos que desaparecieron de la noche a la mañana del orfanato y nunca más se volvió a saber de ellos y, a la vez, el que sin merecerlo aparentemente atrae las suspicacias del inspector y su ayudante, que recelan de él por sistema, independientemente de la opinión más que favorable de todos los que le conocen.


Comienza así una carrera de obstáculos para descubrir la identidad del cadáver de la calle Woolmarket y, aunque la investigación va dando sus frutos, cada vez se hace más angustiosa porque acercarse al asesino implica, a su vez, que este también se vaya acercando a Ruth con intenciones bastante perturbadoras. Y si teníamos poco con esa atmósfera de incertidumbre que paulatinamente se ha ido instalando en la historia, hay que añadir que al inicio de algunos capítulos aparece un texto escrito en cursiva. El título de cada uno de ellos corresponde con la efeméride de alguna festividad romana y nos habla de los sacrificios que realiza el autor de lo que podría ser su diario. Y saber que tarde o temprano ambos relatos confluirán te deja con el corazón en un puño.

Al margen de todo ello y como curiosidad, diré que hay algo que me ha parecido curioso en ambos libros: los títulos y sus traducciones. Es una práctica habitual, lo sé, aunque la tendencia actual sea la de traducir literalmente, salvo raras excepciones en las que se acierta de plano con la traducción libre. Por ejemplo, el primer libro de la serie, para mi gusto es bastante sugerente y acertado en español, sin embargo, el original (The Crossing Places, que vendría a ser: Los lugares de cruce), nos describe, para mi gusto, la esencia de la historia que se nos narra por lo que tiene de mágico el lugar en el que transcurre. Con respecto al segundo, El umbral de la mentira me ha parecido muy prometedor, no lo niego, aunque en inglés fue titulado como The Janus Stone; es decir, La piedra de Jano, ese dios protector de dos cabezas que le permitían ver hacia adelante y hacia atrás para vigilar, simultáneamente el pasado y el futuro y al que el mes de enero (januarius) debe su nombre, hace alusión, de manera tácita, o quizás sesgada, a lo que nos vamos a encontrar.


Sin lugar a dudas, El umbral de la mentira es una novela muy recomendable. Las razones son muchas, aunque te resumo las más destacables:

1.- Es una lectura muy amena, de las que te obliga a pasar páginas como si no hubiese un mañana. Buenas y justas descripciones, que te hacen soñar con hacer una escapada al entorno donde transcurre; estupendos diálogos donde la ironía y el sentido del humor son la marca de la casa; ritmo ágil que crece y se acentúa para dar lugar a un desenlace que roza el de un thriller y una ambientación excelente.

2.- Personajes: He disfrutado mucho de los protagonistas (Ruth y Nelson), a los que conocí en la primera entrega, así como a Shona, esa amiga que parecía que no lo era tanto en la novela anterior pero que parece que está dispuesta a redimirse; y Cathbad, mi querido druida que me las hizo pasar canutas en Los ecos del pantano pero con el que ahora he disfrutado más por su empatía y cercanía para con Ruth, aunque su personalidad se haya diluido un poco en esta ocasión. Con respecto a los padres de la forense me da incluso pereza hablar de ellos, aunque, a priori, si fuese andaluza diría que son, especialmente su madre, una jartible de tronío. Así, en general. Esto por lo que se refiere a los de una parte porque, por otro lado, estarían los compañeros de Harry Nelson, que poco a poco se van quitando capas y van dándose a conocer y los “nuevos”, esos que solo afectan a esta novela. De esos nuevos, precisamente, me ha encantado el padre Hennessey, que a su vez ha dado lugar a algunas críticas sobre el catolicismo por parte de otros y he sentido cierta pena, desde el principio, de Max Grey, el colega de Ruth que dirige la otra excavación cercana.

3.- Situaciones cercanas: Más allá del tema que trata la novela, donde lo criminal o la arqueología no lo son todo, aunque sí lo fundamental, en todo momento observas naturalidad por los cuatro costados, tanto en los diálogos como en los procedimientos para llevar a cabo la investigación, también en el modo en que la ambición se enseñorea en todas las circunstancias, en todos los estratos o la manera en que cada uno enfoca su vida personal o familiar.

4.- Ambientación: Gracias a unas descripciones rigurosas y nada farragosas, la autora nos traslada a ese pequeño enclave que es el condado de Norfolk para hacernos transitar por sus pueblos más pintorescos y acercarnos a esas marismas de la región de East Anglia. Y gracias a la protagonista, la autora nos acerca a otro tipo de paisaje, el arqueológico, donde conceptos teóricos, metodologías y procedimientos analíticos se nos explican con una llaneza y claridad meridiana, para poderlos aprehender con absoluta naturalidad.

En definitiva, una novela más que recomendable llena de intriga y misterio que no te deberías perder.

 

Esta reseña participa en la iniciativa:

 


Apartado: Islas enigmáticas

La víctima es una mujer


21 comentarios:

  1. Muy buena reseña Ana. La verdad es que ha sido una lectura agradable y ágil, no me importaría nada seguir con la serie y ver como van evolucionando los personajes. Además tiene más contenido de lo que pueda parecer en un principio. Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Muy buena reseña, a mi también me ha gustado la novela, y seguramente que empezaré muy pronto con el primer título. Besos

    ResponderEliminar
  3. Buena reseña. Tengo curiosidad por la anterior y por la siguiente, la vieja del visillo que hay en mí quiere saber de sus protagonistas. Coincido contigo en que la ambientación es muy buena.
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Hola.
    No conocía el libro y, aunque tiene muy buena pinta, saber que se trata de una serie me echa un poco para atrás ya que tengo demasiadas empezadas. De todos modos, me apunto el primero para un futuro.
    Un saludo y que sigáis disfrutando con la yincana.

    ResponderEliminar
  5. Una reseña fantástica, Ana. A mí no me importaría leer el anterior libro y los siguientes, que he visto que son varios. A ver si los publican.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  6. No he leído la anterior pero creo que no hace falta. Con los personajes me ha costado empatizar sobre todo con Nelson. La parte arqueológica es fantástica y le da un toque original a la novela. Buena reseña y completa!

    ResponderEliminar
  7. Hola.
    Este libro lo voy a dejar pasar, no me llama mucho y ademas no es un genero que suela leer. Gracias por la reseña.
    Nos leemos.

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  9. Hola!
    Qué gran reseña me ha encantado como has detallado todo lo referente al libro.
    Tengo que decir que no me he fijado en ningún momento en el título original pero la verdad es que se diferencia bastante de la traducción que han hecho aunque a lo mejor no hubiera llamado la atención de la misma manera.
    En general ha sido una buena lectura, entretenida, amena que ha hecho pasar las páginas de manera rápida y lo mejor ha sido compartirla con vosotras.
    Besos!!

    ResponderEliminar
  10. ¡Hola! ^^
    Tiene una portada que me atrae bastante, pero si es el segundo libro de una saga seguramente tarde en leerlo, porque ahora mismo no quiero ponerme con más sagas. La dejaré para más adelante.
    Besos!

    ResponderEliminar
  11. La reseña está súper completa. El libro me gustó mucho y me dejó con ganas de saber más sobre los personajes.

    ResponderEliminar
  12. Me apunté de cabeza a la lectura simultánea nada más supe que la protagonista era arqueóloga forense, y he disfrutado bastante con esta lectura, tanto que no me importaría seguir leyendo la saga. No descarto leer el anterior si cae en mis manos. Se lee muy bien y los datos arqueológicos están muy bien introducidos en la historia, cosa que he agradecido. Ha sido una lectura amena y sugestiva sin lugar a dudas. Muy buena reseña la tuya, como siempre.
    Besos.

    ResponderEliminar
  13. Vaya reseña más completa!!!El libro me gustó mucho aunque no he leído el anterior y no creo que lo lea.

    ResponderEliminar
  14. Me ha encantado el aporte de los títulos del resto, totalmente de acuerdo contigo. Un beso.

    ResponderEliminar
  15. Hola Ana, yo tengo en casa el primero que me toco en un sorteo el año pasado así que lo leeré para la Yincana, este lo tengo apuntado también, el único inconveniente que le veo a la serie es que es muy larga, la autora lleva ya publicados unos once libros y no se yo con tantas series como tengo empezadas si podré abarcar tanto. Estupenda reseña. Besos.

    ResponderEliminar
  16. Se me hace super conocido este libro :o pero me encanto *-* con lo que me gusta este genero. Así que apuntadisimo <3

    Un besote desde Plegarias en la Noche.

    ResponderEliminar
  17. Me quedé con las ganas de apuntarme a la Simultánea y veo que he perdido una buena oportunidad.

    ResponderEliminar
  18. Hola. No he tenido la suerte de leer EL UMBRAL DE LA MENTIRA, de Elly Griffiths. Leo que ha sido una gran lectura y me ha entrado muchas ganas de leerlo. Estupenda reseña. Besos.

    ResponderEliminar
  19. La verdad que se ve una novela muy entretenida y con interesantes temas. Aunque me da mucha pereza empezar sagas tan extensas porque luego las dejo a medias.
    Una reseña muy completa, Ana.
    Besos

    ResponderEliminar