miércoles, 30 de diciembre de 2020

EL NIDO DE LA ARAÑA, de María Frisa

 


DATOS TÉCNICOS:

Título: EL NIDO DE LA ARAÑA

Autora: María Frisa

Editorial: Ediciones B

Colección: La Trama

ISBN: 978-84-666-6832-3

Páginas: 480

Presentación: Rústica con solapas



No hace muchos días comentaba que no eres realmente consciente de lo mucho que has echado de menos a alguien hasta que lo vuelves a tener cerca y más en estos tiempos en que el “efecto burbuja” campa a sus anchas. No obstante, aunque este tipo de reflexión parece que vaya más encaminada hacia un familiar o allegado muy cercano que otra cosa, a mí, excepcionalmente, me ocurre con algunos escritores, en especial con aquellos que alguna vez me cautivaron, esos de los que esperas su nueva novela como agua de mayo, como si no hubiera un mañana.

Y como habéis podido deducir, porque se me ve llegar desde lejos, en esta ocasión os hablo de María Frisa, una escritora a la que conocí allá por el año 2018 a través de su novela Cuídate de mí y pocos días después, personalmente, al asistir a un encuentro con blogueros para hablar de su historia. Quiso la suerte que ese mismo verano, en la Semana Negra de Gijón, coincidiese con ella y fue entonces que conocí un poco más a la escritora y si con su libro me cautivó, como persona me fascinó.

Desde entonces, cada vez que las editoriales hacían públicas sus novedades, soñaba con encontrar una novela de María Frisa entre ellas y debo confesar que la espera se me ha hecho larga. Eso sí, ha merecido la pena no sabéis hasta qué punto, porque El nido de la araña no es que sea una de esas novelas impactantes o inquietantes  que te roban parte de tu alma y casi el corazón: es eso y mucho más. Es una novela redonda, indescriptible, hasta tal punto que cuenta con su propia cartelera y a la que no he podido evitar, por analogía, poner una banda sonora que cuando la escuchéis entenderéis mucho de lo que os contaré más adelante:




María Frisa (Barcelona, 1969). Se trasladó a Zaragoza siendo muy joven, lugar en el que reside desde entonces.  Diplomada en Trabajo Social y licenciada en Psicología Clínica, comenzó a publicar en el año 2000 y colabora en diversas revistas literarias.

Su obra narrativa ha sido reconocida con numerosos galardones nacionales e internacionales y ha sido traducida a varios idiomas. Hasta la fecha, ha publicado las siguientes novelas:

- 75 consejos para sobrevivir a las extraescolares (Alfaguara, 2000).

- Breve lista de mis peores defectos (Martínez Roca, 2006).

- 15 maneras de decir amor (Martínez Roca, 2008).

- Como entonces (Universidad de Zaragoza, 2011).

- 75 consejos para sobrevivir en el colegio (Alfaguara,    2012).

- 75 consejos para celebrar tu cumpleaños a lo grande (Alfaguara, 2013).

- 75 consejos para sobrevivir en el campamento (Alfaguara, 2013).

- Cómo sobreviví a la madre de Pavlito (Espasa, 2015).

- 75 Consejos para sobrevivir a los exámenes (Alfaguara,   2015).

- 75 Consejos para ser popular (Alfaguara, 2016)

- 75 Consejos para sobrevivir en el instituto (Alfaguara, 2016).

- ¡Abajo el cole! (Alfaguara, 2016).

- ¡Abajo el cole! El deporte es lo peor (Alfaguara, 2017).

- 75 Consejos para sobrevivir a las redes sociales (Alfaguara, 2017).

- 75 Consejos para sobrevivir a los profes (y sus manías) (Alfaguara, 2017).

- Cuídate de mí (Plaza & Janés, 2018).

- 75 Consejos para sobrevivir a los amigos, enemigos y troles varios (Alfaguara, 2018).

- El nido de la araña (Ediciones B, 2020).


¿Hasta dónde llegaría una madre para proteger a su hija?

¿Por qué sería capaz de sacrificarlo todo?

Pienses lo que pienses, cuando termines de leer esta novela habrás cambiado de opinión.

Katy vive con su hija en un piso de lujo que, tras meses sin trabajar, Katy ya no puede mantener. Así, ambas se ven obligadas a mudarse a un pequeño apartamento de un edificio casi vacío de Madrid. Poco después, Katy recibe una misteriosa llamada en la que le ofrecen el trabajo de sus sueños. Parece el golpe de suerte que necesitaba. Lo que no imagina es que una compleja telaraña tejida con los errores del pasado se cierne sobre ella y que su peor pesadilla está a punto de empezar.



En 1931 Federico García Lorca escribió “Así que pasen cinco años”, subtitulada, a su vez, como “Leyenda del tiempo en tres actos”. Pero muy al contrario de lo que dice un proverbio árabe: “Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo”, esta obra nos sumerge en un universo en el que el presente se transforma en una magnitud inabordable, una simple conexión entre el pasado y el futuro, por lo que vivirlo en plenitud, como un imperativo categórico, es inviable.

Algo así ocurre en El nido de la araña cuando abres sus páginas y te encuentras con un prólogo que es toda una clase magistral de cómo con tan solo cuatro páginas alguien puede dejarte sin aliento y con ganas de agarrarte al libro y no soltarlo hasta terminar el epílogo. Ese alguien tiene nombre y apellido, claro está, se llama María Frisa y si yo fuese su editora iniciaría un crowdfunding o cualquier cosa que se le parezca para blindarla con un contrato muchimillonario de por vida, obligándola a escribir, eso sí, como poco una novela al año. No se puede ser más buena, ni tener más talento. O sí, si continuas leyendo después de semejante aperitivo.

Porque, como os decía al principio, esta novela tiene cartelera propia y banda sonora. Una la ha puesto María Frisa, la otra una servidora, que últimamente anda escasa de complejos (espero que ahora se haya entendido el por qué de la elección del fragmento de la obra de Lorca versionado por Camarón). Y es que a medida que vamos leyendo, si hay algo que queda claro en el relato es que la autora es una experta en el arte del suspense, no solo a la hora de practicarlo mediante la escritura de manera soberbia, sino que parece que tiene un grado en Cinematografía y nivel experto en todo lo relativo a Alfred Hitchcock. Por ello, encontraremos numerosas citas a determinadas películas, normalmente al inicio de algunos capítulos, aunque no será el único modo en que se rinda homenaje al séptimo arte en este libro y en particular al cineasta británico inventor del término Mcguffin, ya que María Frisa se ha marcado uno de antología con este prólogo.

De ese modo nos encontramos con Katy (Catalina Pradal), otrora brillante economista que en la actualidad se encuentra en paro y sin ingresos, dado que Innovandia, la nueva asesoría especializada en diseño de estrategias de negocio que está intentando poner en marcha no acaba de arrancar. Quince meses antes le embargaron su anterior consultoría y con ella sus propiedades, su flamante BMW, sus cuentas corrientes y acciones. Solo pudo salvar de la debacle un pequeño piso en un edificio prácticamente abandonado y que parece haber sido “tomado” por un fondo buitre gracias a que lo adquirió cinco años antes a través de una sociedad offshore –son los golpes que tiene la gente que está forrada y sabe “diversificar”- y el dinero negro que ahorraba y guardaba en casa y que también es consecuencia de una buena diversificación. Y ese piso, precisamente, es el lugar en el que reside ahora, junto con su hija de cinco años y en donde ha trabado una estrecha relación con los dos únicos vecinos que quedan: Esther, una octogenaria virtuosa del piano, inteligente y refinada pero con un pronto de soberbia importante y con la que a veces choca por las ideas tan dispares de ambas con respecto a la educación de Zoe, pero a la que recurre cuando la ocasión lo precisa y Óscar, un cuarentón metido a hacker, obsesivo y paranoico hasta la saciedad en cuestiones profilácticas que sacaría los colores al mismísimo Fernando Simón si se atreviese a cruzar el umbral de su bunker-vivienda.

Sin embargo, cuando las cosas se empiezan a ponerse realmente mal a nivel económico porque los recursos escasean y ya no se puede seguir haciendo malabares para sobrevivir y más mientras Zoe siga yendo al mismo colegio de élite de siempre y haya que pagar las mensualidades del coworking, que cuestan un pico, una llamada telefónica devuelve la esperanza a Katy: el departamento de Recursos Humanos de Global Consulting & Management ha leído su currículo y quieren hacerle una entrevista. Lógicamente, acude. Obviamente, la contratan.

Pero como dice el refrán, ¡qué poco dura la alegría en la casa del pobre! Y una tarde, cuando Katy va a recoger a Zoe al salir del trabajo a casa de Esther, se encuentra con que la niña ha desaparecido y la anciana se encuentra malherida e inconsciente en el suelo. Como única explicación una nota en la que le informan que Zoe ha sido secuestrada. El precio del rescate es todo un dilema.

Y hasta aquí puedo llegar. Lo demás tendréis que descubrirlo vosotros mismos. Eso sí, agarraos que vienen curvas peligrosas, porque:

1.- María Frisa ha sido capaz de superarse a sí misma, cosa que yo, particularmente, creía imposible. Ya dije que me fascinó con Cuídate de mí, porque me pareció una novela sublime escrita con una exquisitez envidiable, sobre todo tratando temas tan delicados como el abuso de menores o los malos tratos. Pues bien, ahora, con El nido de la araña ha dado un salto cualitativo espectacular.

2.- Porque es imposible soltar la novela una vez iniciada la lectura, porque María Frisa es realmente la araña de este relato por mucho que quieras buscarla en algún personaje, aunque haya alguna otra. Es ella quien va tejiendo esa red de hilos aparentemente quebradizos, aunque más fuertes que un hilo de metal del mismo volumen. Te va envolviendo y, sin darte cuenta, te involucras en la historia, pasas a convertirte en un personaje más en sus manos. Sufres, te desesperas, te rompe los esquemas a su antojo. Hasta el infinito. A mí me recordaba, a medida que me surgían otras obligaciones, aquel fragmento de La historia interminable: "Me gustaría saber", se dijo,"qué pasa realmente en un libro cuando está cerrado. Naturalmente, dentro hay sólo letras impresas sobre el papel, pero sin embargo...Algo debe de pasar, porque cuando lo abro aparece de pronto una historia entera”. Porque es esa la cuestión: necesitas saber qué ocurre mientras tú estás a otras cosas, porque sientes que la historia tiene vida propia. Pero también es verdad que cuando llegas al desenlace te sientes un privilegiado por haber participado de esta aventura, aunque sientas que la autora es maquiavélica, diabólica, porque habiendo puesto las cartas sobre la mesa desde el primer momento, te ha llevado por los derroteros que ha querido sin darte cuenta.

3.- Porque siendo una novela particularmente psicológica, más allá de que las descripciones de los personajes vayan encaminadas en este sentido, sin obviar otras características, empatizas con su situación. Y eso que es complicado, porque a la inmensa mayoría de ellos no te los llevarías ni a tomar una caña por la desconfianza que te generan. Si acaso, de todo el elenco yo solo compraría a Javi, el dueño del Lolita Vintage Café y su pareja, Marcos, que trabaja como médico en una ambulancia del SAMUR en turno de noche. Y esa percepción con respecto a los personajes se puede extrapolar a los lugares en los que se desarrolla la trama. Resulta curioso, por ejemplo, que el inmueble donde vive Katy se encuentre en una calle que da a la Plaza de Soledades y que tan solo queden tres vecinos en el mismo. Dos adultos que, a su vez, viven solos. O el edificio donde se ubica la sede Global Consulting & Management, prácticamente inaccesible y sobrecargado de cámaras de vigilancia. Es decir, ambientes claustrofóbicos que invitan a una orgía de recelos e incertidumbre.

4.- Me ha fascinado el modo en que se utilizan los tiempos (presente, pasado e incluso futuro) según en qué parte de la historia estés, así como la utilización de un narrador distinto en cada una de ellas. Es uno de los motivos por los que la famosa canción de Camarón no dejaba de espolearme mientras leía. Incluso el ritmo era acorde con el estado de angustia y excitación que la novela me imponía y el que iba adquiriendo la trama una vez entrada la segunda parte, convirtiéndose en vertiginoso. Y me hubiese gustado referirme en este sentido a Cronos, Aión y Kairós, las tres deidades del tiempo, a los que he podido atisbar entre bastidores, pero no me quiero alargar. O mejor todavía, os dejo con la duda.

5.- Y para terminar, dejándome mucho en el tintero, hablaré someramente de las partes en que se divide la novela, aunque las he mencionado por separado. El nido de la araña se compone de prólogo, dos partes y epílogo (además de una nota de la autora tan aclaratoria como dolorosa por la información que nos ofrece, agradecimientos e índice). Del prólogo, decir que es extenuante es quedarse corta, aunque creo que ya me he explayado anteriormente. Con respecto a las dos partes, decir que la primera está narrada en primera persona por la protagonista, el ritmo es pausado y es donde conoceremos a la mayoría de personajes que gravitan en torno a Katy. En la segunda parte asistimos a un giro importante en la trama que se convierte en policial cambiando a su vez el narrador por uno omnisciente. Aquí el ritmo se acelera, se empiezan a resolver los conflictos y se disipan las dudas. Y lo mismo el mundo se te viene abajo que te eleva a las alturas, viendo como la realidad de difumina, para acabar con un epílogo que vuelve a dejar una carga de incertidumbre que te dejará tocado por mucho tiempo.


Poco más puedo añadir. O sí, pero no quiero aburriros. No obstante, me gustaría hacer una advertencia: Si ya has leído esta novela, haz caso a la frase de Hitchcock en el cartel de su película más popular protagonizada por Anthony Perkins y Vera Miles y aplícaselo a El nido de la araña: Psicosis debe verse desde el principio… y, por favor, no revele Vd. El final. No dispongo de otro. María Frisa, tampoco.

Y si no la has leído, no seas insensato y sal corriendo a la librería.


15 comentarios:

  1. Es una novela espectacular, como tu reseña, que ha vuelto a atraparme en esa tela de araña. Ha sido el final perfecto para este horrible año y espero que pronto tengamos nueva novela de esta autora y que podamos disfrutarla de nuevo en #SoyYincanera. Mil besos

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  2. Veo que hemos tenido puntos en común en nuestras reseñas. La verdad es que es un libro para leer sin respirar. Y si le sumas el reencuentro con antiguos conocidos como Lara Samper ya ni te cuento. Gran reseña Ana. Un beso. PD, si se lleva a cabo el crowdfunding me avisáis...

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  3. Hola!
    Gran reseña guapa, una buena manera de terminar este año tan "raro": un libro magnífico y mejor compañía. Me he reído un poco al final con tu frase de "no seas insensato" porque me ha venido a la cabeza Gandalf el Gris corriendo con la vara en alto tras alguien que no quiera leer el libro. Merecido lo tendría.
    Besos!

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  4. ¡Qué maravilla de reseña! Gracias infinitas. Voy a darme mucha prisa en escribir la siguiente. Un beso.

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  5. Muy buena reseña, veo que a todos nos ha parecido un libro redondo, por algo será. Yo desde luego lo he disfrutado muchísimo.
    Besos

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  6. Que tengas un fin de año con mucha Paz y Salud! !!!!!!🌲💟💜💕💕💕💕💕💕💕💕

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  7. Tiene muy buena pinta, desde luego.
    Un abrazo fuerte.

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  8. Hola. Qué maravillosa reseña donde no deja detalle para convencer a un futuro lector. La lectura ha sido fantástica, una gran historia. He descubierto a una portentosa escritora. Gracias. Besos.

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  9. La pinta es buenísima.

    Feliz año de salud y lecturas.

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  10. Una reseña impecable para un libro que es una maravilla. A mí también me ha gustado mucho más que la anterior novela y mira que era algo difícil.
    Besotes!!!

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  11. Hola.
    Tiene muy buena pinta y, por lo que comentáis quienes lo habéis leído, debe ser un libro de diez. Anotado queda.
    Un saludo y feliz año.

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  12. La novela es de diez, tu reseña impresionante y, como colofón la canción de Camarón, que no había oído nunca, y me ha emocionado, además de descubrir la buena sintonía que hizo con García Lorca, claro que con estos dos genios no caben más que genialidades. Besos

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  13. Estupenda reseña para un libro magnífico con el que todos hemos disfrutado. Ha sido un placer haber leído lo nuevo de María Frisa, que aunque había dejado el listón muy alto, se ha superado. Excelente colofón con el que hemos terminado el año, esperando que este que empieza nos depare nuevas alegrías. Con ganas de leer lo nuevo de María, a ver si no tarda en publicar. Y muy buena elección "La leyenda del tiempo" de Camarón, me ha gustado escucharlo de nuevo.
    Besos.

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  14. Tiene buena pinta para la Yincana, lo malo es que solo la podría meter en un apartado que ya he usado. ¿Cabe la posibilidad de volver a empezar otra cuando termine la actual? Porque este libro no me importaría nada leerlo.

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  15. ¡Hola!
    Como siempre excelente reseña, no conocía a la autora, pues sin duda me apunto tu sugerencia, espero conocer pronto la pluma de María Frisa. Gracias por tus opiniones sobre "El nido de la araña" y tu reseña ;)
    Un beso.

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