martes, 24 de marzo de 2020

UN ASESINO EN TU SOMBRA, de Ana Lena Rivera




DATOS TÉCNICOS:

Título: UN ASESINO EN TU SOMBRA
Autora: Ana Lena Rivera
Editorial: Maeva
Colección: Maeva Noir
ISBN: 978-84-17708-63-4
Páginas: 360 
Presentación: Rústica con solapas






Era la Semana Santa de 2019 cuando una insuficiencia respiratoria provocada por una bronquitis crónica me llevó a ingresar en la Fundación Jiménez Díaz. Imposible olvidar aquellos días y en especial aquel momento en que gracias a dos enfermeras, que me llevaron a un box casi en volandas, hoy puedo contarlo. Y más con la que está cayendo, porque puedo hacerme una idea de lo mal que lo estarán pasando muchos. O los que ya no pueden hacerlo.

Ha pasado un año desde entonces y, curiosamente, tengo asociada aquella circunstancia a un libro que me sirvió de mucho, sobre todo en los primeros instantes de aquella pesadilla: Lo que callan los muertos. Una novela que, además de entretenerme durante las tediosas horas de reclusión mientras intentaba superar aquella crisis, me mantuvo intrigada con una historia singular: la de una investigadora de fraudes a la Seguridad Social que tiene que dilucidar qué se esconde tras la sustanciosa pensión de un militar franquista que en la actualidad sobrepasa el centenar de años y, asimismo, se ve obligada a indagar en el extraño suicidio de una vecina de su madre y los hechos que pudieron provocarlo. 

Y digo que era una historia singular porque su protagonista, Gracia San Sebastián, es una mujer muy seria en lo laboral y, además, arrastra una tragedia de la que apenas conocemos la punta del iceberg, pero que está poniendo entre la espada y la pared su relación matrimonial, que se tambalea sin remisión. Sin embargo, tiene una familia un tanto peculiar, en particular su madre, Adela, con la que no es que sea fácil empatizar, sino que te la llevarías a vivir contigo de inmediato si fuese real o su hermana, Bárbara, cardióloga de profesión y perfeccionista por devoción, tan opuesta a ella; aderezado todo ello con un elenco de personajes muy bien perfilados, que ayudan a la investigación, cada uno a su manera: como el comisario Rafa Miralles, un profesional excelente, de trato cordial, casado con Geni, amiga de la infancia de Gracia y cotilla por definición, no en vano, su segundo nombre es "La Chismes", así como Sarah, su amiga íntima, farmacéutica y feliz a partes iguales. 

Pero lo mejor de todo era que la trama, estupendamente urdida, ayudada con el elenco de personajes mencionados, fluía sola, aderezada con golpes de humor que te hacían soltar alguna que otra carcajada. Y eso era impagable en aquellas circunstancias. 

Y, como no hay mal que cien años dure, poco tiempo después, tanto las yincaneras madrileñas como algunas que se desplazaron a la capital para asistir a la Feria del Libro, tuvimos la enorme suerte de compartir mesa y mantel con la escritora a instancias de la editorial Maeva. Fue un encuentro inmenso, de esos que hacen que te sientas una privilegiada por conocer a la persona que te ha hecho disfrutar tanto con su novela, de conocer los entresijos de la misma y los motivos que la llevaron a diseñar esta historia y no otra. 

Y si a eso le añadimos que Gracia San Sebastián ha venido para quedarse, ¿qué queréis que os diga?. De hecho, esta es la razón por la que hoy os vengo a hablar de Un asesino en tu sombra, la segunda entrega de una serie que amenaza con volverse inolvidable.






Ana Lena Rivera (Oviedo, 1972), es licenciada en Derecho y Administración y Dirección de Empresa por ICADE. Después de casi dos décadas trabajando en una multinacional, cambió el traje sastre para utilizar otro más cómodo que le permitiese dedicarse a su gran pasión: la literatura. 

Su primera novela, Lo que callan los muertos, fue galardonada con el Premio Torrente Ballester. Un asesino en tu sombra es la continuación de una saga que tiene como protagonista a Gracia San Sebastián.




La desaparición de una mujer involucrará a la protagonista en un crimen particularmente perverso. 

Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes financieros, se ve envuelta en la desaparición de Imelda, una joven psicóloga a la que encuentran muerta pocos días después en las vías del tren. El marido, artificiero de la Guardia Civil y principal sospechoso, le pide ayuda para descubrir al asesino de su mujer. Junto a su amigo Rafa Miralles, comisario de la policía de Oviedo, Gracia empezará una investigación que la llevará a la caza de un asesino por varias capitales europeas. Al mismo tiempo, la vida de Gracia se desmorona. La relación con Jorge, su marido, pasa por un mal momento, y su reputación como investigadora está en entredicho tras acusar a un funcionario con esclerosis múltiple de fingir su enfermedad para competir en la modalidad más extrema del triatlón, el Ironman.





Creo que a estas alturas ya he dejado claro que Un asesino en tu sombra es la segunda entrega de la serie de Gracia San Sebastián y, por lo tanto, continuación de Lo que callan los muertos. Y sí, aunque es una historia autoconclusiva, que se puede leer sin necesidad de empezar por la primera, yo, que soy la personificación del caos, os aconsejaría hacerlo por orden. La razón es muy sencilla: en esta novela (y me imagino que en las que vendrán), así como la protagonista va evolucionando a nivel personal y laboral, también todo su entorno social cercano, es decir, familia y amigos, uno de los pilares sobre los que se asienta la novela. Y tiene especial relevancia porque en ambas novelas estos personajes, incluida Gracia, son la antítesis del arquetipo al que nos han acostumbrado las novelas de intriga. Son personajes de carne y hueso, cercanos, que viven, actúan y piensan como el vecino de al lado y a los que hay que conocer desde el principio, porque todos, a su modo, son carismáticos, poliédricos,  De hecho, sorprende el modo, por natural, en que Gracia recaba información acerca de los fraudes que investiga: vía internet o cotilleando con las vecinas del sospechoso de turno en cuestión, por citar algunos ejemplos. También la trama más cruel, la de la desaparición de Imelda, le llega a la protagonista por vía de su hermana, ya que es hermana de Teo, el pediatra con el que Bárbara trabaja y algo más que un compañero.

Dicho lo cual, hablaremos del segundo pilar fundamental de la novela, que no el último. Me refiero a la trama. En esta ocasión nos encontramos a una Gracia San Sebastián que no se encuentra en su mejor momento. Las cosas con Jorge van de mal en peor; de hecho, se ha tomado un tiempo y parece que se ha empadronado en su despacho, de manera indefinida, a jornada completa. Por otro lado, la investigación que ha realizado a un funcionario que estaba cobrando la baja por tener esclerosis múltiple y que, según sus informes, es uno de los mejores triatletas del mundo, asiduo participante de los Ironman,-la prueba más extrema del triatlón-, ha tenido como resultado un juicio perdido por la Seguridad Social y su jefe, Rodrigo Villarreal, responsable del departamento de asesoría jurídica del ente, está que fuma en pipa con ella, porque el señor, que tiene un ego que se ve desde la Estación Espacial Internacional no está dispuesto a consentir que le pongan en evidencia. Así que la investigadora, que sabe que cuando la mayonesa se corta echarle huevos la empeora, decide no plantarle cara al abogado, de momento, y seguir investigando motu proprio, por lo que decide presentarse en Copenhague, donde se celebrará el siguiente evento deportivo.

Y como las desgracias nunca vienen solas, para alargar un poco más la incertidumbre en la que últimamente se mueve, su hermana le pide que investigue la desaparición de Imelda, hermana de su compañero Teo. Gracia no da crédito a la petición, porque ella no investiga temas criminales, pero se ve incapaz de negarle eso dada la preocupación que muestra, así que se presta a ayudar, sin comprometerse demasiado. Y la desaparición se convierte días después en un “presunto suicidio” que deriva en asesinato, al mismo tiempo que la vida de Gracia se lía como una madeja en las zarpas de un gato. Y tirar del hilo, para dar con las respuestas, se convierte en un dogma de fe.

Y de ese modo nos vemos inmersos en una historia que simultanea ambas tramas, que no da respiro, que te mantiene pegada al libro sin poder soltarlo, porque Ana Lena Rivera es una escritora con un sorprendente talento narrativo, que huye del morbo y de los fuegos artificiales para mostrarnos otro modo de hacer, otra forma de entender la novela negra sin recurrir a los mismos paradigmas de siempre.

Y lo vemos incluso en el escenario principal donde se mueve la investigadora, el tercer pilar de la novela: Oviedo, la Vetusta clariniana. Y conoceremos bien la ciudad, porque no para un momento: de su casa en el barrio de La Losa a la calle Uría, donde tiene el despacho; o cuando sale a pasear a Gecko, el perro de su hermana por el Parque de San Francisco; o acercándose al Rialto a por Moscovitas para atravesar la Plaza de Catedral o de la Escandalera. O reflexionar ante el Hotel Reconquista o degustar de la original y sencilla carta del Vinoteo … Fijaos si me gustó el modo en que describe estos lugares que no hace mucho fui a la capital de Asturias e intenté fotografiar la mayor parte de los sitios que se mencionan, con la intención de hacer una especie de reseña fotográfica, paralela a esta, en tono de humor, aunque dadas las circunstancias que estamos viviendo, he debido perderlo en algún sitio. 

Eso sí, en esta ocasión, además de una corta escapada a Gijón para disfrutar del fin de semana de la Semanona junto a su amiga Sarah, se trasladará a Copenhague y Zúrich y de ambas ciudades las descripciones también son la mar de interesantes.




En definitiva, creo que queda claro que Un asesino en tu sombra me ha encantado. No obstante, si no ha quedado claro, intentaré darte cinco razones por las tendrías que leerla, si no lo has hecho ya, o comenzar la serie si tampoco lo hiciste con la primera. Eso sí, si no te convencen, tengo más:

1.- La protagonista es la más atípica de las investigadoras que puedas conocer: es una mujer normal y corriente que vive y piensa como cualquier hijo de vecino, que no tiene grandes vicios y que aparte de una tragedia que arrastra del pasado y de un matrimonio que hace aguas, sabe aferrarse a la vida –o a su familia y amigos- y disfrutar lo que puede, reinventándose cuando es necesario.

2.- El resto de personajes juegan una baza fundamental en la historia. Desde el comisario Rafa Miralles, un gran profesional en lo suyo, pero un hombre feliz en su vida personal, enamorado de su mujer, Geni “La Chismes”, que en esta entrega adquiere un protagonismo inesperado y que nos da una lección a todos, incluida Gracia. También Sarah se nos muestra de una manera más íntima, dejando de lado su parte más epicúrea para revelarse como una persona especial y sensible. Y, por supuesto, Adela, que aunque interviene menos que en el primer libro, cuando lo hace es como cuando toreaba Curro Romero, que aunque aborrezcas la fiesta nacional, sabías que el tipo había salido por la puerta grande de la plaza (la mayor parte de las veces, claro). Pues con ella pasa lo mismo, cada vez que aparece en escena, te preparas para lo mejor. Y es que si hay algo que me gusta de este elenco que acompaña a Gracia en sus aventuras es que la mayoría son mujeres, fuertes, valientes e intrépidas, que no se achican ante nada ni ante nadie y, sin embargo, no van de heroínas.

3.- Porque es entretenida a rabiar y fácil de leer. A falta de una trama, tiene dos y ambas acontecen a la vez, así que ver a Gracia atendiendo a una y a otra, según las prioridades, es como un juego de malabares. Y ambas también están perfectamente urdidas, con un final sorprendente en ambos casos. Asimismo, mientras una sigue el formalismo al que la autora nos tenía acostumbrados en su primera entrega, en el sentido de que se trata de una investigación contra el fraude en su sentido más estricto, la otra trama es mucho más escabrosa, más oscura y es donde más destaca la evolución de la escritora, que ha sido capaz de pergeñar una historia espectacular, de un golpe.

4.- Por si fuera poco, el sentido del humor está siempre presente, sobre todo en esos diálogos bien familiares, bien con amigos, tan cotidianos y tan reales, porque el realismo es una marca de la casa en Ana Lena Rivera y se percibe en cada página. Escrita con una prosa esmerada y lenguaje sencillo, aunque no exenta de riqueza, su escritura es rápida y directa. Narrada simultaneando la primera persona con la tercera, en menor medida, consigue que el relato sea ágil, generando intriga a su vez.

5.- Como buena novela negra, no está exenta de crítica social y, sin embargo, el modo en que se introduce, se reflexiona, se debate, es de una naturalidad pasmosa por el modo en el que la autora los saca a relucir, normalmente a través de los diálogos. En esta ocasión, el tema más recurrente es el del cuestionamiento del Estado del Bienestar, que en lo referente a pensiones de invalidez o desempleo se queda a la altura del betún. Obviamente, también es evidente la serena reivindicación feminista, precisamente porque el peso de la trama la llevan mujeres fuertes y luchadoras, de todos los ámbitos sociales, cada una a su modo.

¿De verdad que te la vas a perder? ¿A que no? Pues eso, aprovecha ahora que el confinamiento es nuestra razón de existir y apúntate al #YoMeQuedoEnCasaLeyendo, porque con Gracia San Sebastian será un placer.


13 comentarios:

  1. Una reseña que refleja fielmente el espíritu de la novela. Coincido contigo, es -teniendo en cuenta el género- fresca, divertida y se lee maravillosamente. Un beso

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  2. Hola!
    coincido con tus impresiones de la protagonista; a mi me ha gustado porque no es una mujer perfecta, tiene sus luces y sombras y las muestra sin pudor. La que me ha hecho gracia ha sido su madre jejeje ¡que grande! Por lo demás, creo que el primer libro ya estoy tardando en leerlo.
    Besos!

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  3. Me ha parecido una gran novela en la que el desarrollo de las dos tramas, atrapan hasta el final. Encima, en mi caso, me llevé todo el rato apostando por un u otro personaje y me equivoqué con todos. He notado el crecimiento de la autora como tal y eso se refleja, fielmente, tanto en la trama como en sus personajes.

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  4. Uf, si a Adela la llamo la Madre de todas las Madres, a tí te voy a llamar La Reseñadora de todas las Reseñadoras jajaja; siempre me dejas sin palabras. Gracias por descubrirme a tu tocaya, realmente estoy disfrutando muchísimo con Gracia. No sabía lo de tu ingreso y las circunstancias... ahora entiendo que entiendas mejor lo que está pasando la gente. Un besazo "mentora" jajajaja

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  5. Que te voy a decir, a ver que recuerdo tu paso por la Jimenez Diaz, aquellos días en que en de golpe y porrazo me veía una foto tuya con mascarilla y se el alma me caía hasta los pies. El esfuerzo por seguir a pie de cañon en la feria del libro, cuando era más que evidente que no estabas bien. El tremendo miedo que pasé cuando llegó esta pandemia y pensé menos mal que no está en Madrid, porque solo le faltaría el covid-19. En cuanto a esta novela, que te voy a contar que no hayamos hablado ya. Que solo tu conclusión ya es más completa que muchas reseñas que pululan por la red, que como siempre bordas cada reseña que te propones, que es una lástima que no te prodigues más,porque es un placer leerte. Menos mal que ya he leído los dos, porque con la contextualización que has hecho de Lo que callan los muertos es suficiente para correr a por el.Y sí Ana Lena tiene una forma de narrar especial, sus personajes son oro puro y tienen una evolución lógica y cercana y su madurez en esta novela esta fuera de toda duda. Han llegado para quedarse y yo lo celebro.

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  6. He tenido la suerte de leer las dos novelas, de participar en el encuentro con la autor en la feria del libro y si ha sido un gustazo tanto los personajes como la trama así como esa evolución de la autora que me ha sorprendido. Así que nada espero la siguiente entrega con ganas.

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  7. Lo tengo anotado y me han entrado ganas de leerlo gracias a tu completa reseña.
    Besos

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  8. ¡Hola!
    ¡Excelente tu reseña!
    Me encantó la primera novela "Lo que callan los muertos" y llevo anotado este segundo libro, espero poder leerlo en estos días. Ya te contaré ;)
    Un gran abrazo y cuídate mucho ♡

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  9. Vaya, pues no he leído ninguno, pero te aseguro que con tu reseña me han entrado muchísimas ganas de leer los dos libros. Como he estado una eternidad desaparecida, no sabía nada de tu ingreso ni de tu bronquitis, doy por hecho que a estas alturas estás totalmente recuperada, pero como son malos tiempos... cuídate mucho y no bajes la guardia. Un abrazo, guapa.

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  10. Suscribo palabra por palabra. Una lectura con multitud de virtudes, unos protagonistas que ha avanzado a pasos agigantados y que estoy deseando descubrir en la tercera, que esperemos no tarde en llegar. Besos.

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  11. ¡Hola!

    Lo leí al poco de publicarse y lo cierto es que fue una grata sorpresa, así que quiero repetir con la autora en cuanto sea posible.

    Un abrazo

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  12. Hola gracias por la reseña siempre es bueno descubrir nuevos autores, y espero que te recuperes chao

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  13. Creo que no llegué a ver fotos tuyas con mascarilla, pero recuerdo lo mal que lo pasaste. Si "Lo que callan los muertos" te acompañó gratamente en tu recuperación, me alegro de ello. 2019 fue un año extraño en cuanto a salud, yo también tuve lo mío, y 2020 está siendo raro, raro, como diría aquel. Al menos Gracia San Sebastián nos ha dado un respiro, hemos devorado la novela y hemos encontrado a una Ana Lena en su faceta de escritora más negra. Como ya he dicho a otras yincaneras, me habría encantado compartir el encuentro con la autora. Me ha encantado tu reseña, seguro que más de uno se anima a acercarse a esta serie que solo tiene dos títulos y que se lee sin pensar. Has defendido muy bien tus argumentos, y te garantizo que correría a buscarla gracias a tus palabras si no la hubiera leído. Besos y a seguir cuidándose.

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